sábado, 27 de junio de 2009

Amantes

Reconozco que me gustaba ser su amante.
Nuestro juego consistía en sumar uno mas uno. Uno. No estábamos ahi para reprocharnos rutinas ni estados del tiempo. Me llamaba para disfrutarnos.
Nuestros paseos eran clandestinos, visión ridícula porque nadie sabía que éramos amantes, excepto nosotros. Pero el complejo moralista parece que alimenta el morbo.
Me rozaba los dedos de la mano, apenas si se acercaba su cadera a mi cuerpo, y en un devenir de charlas absurdas, le decía cuánto le deseaba.
Siempre respondía con una sonrisa. Tal vez porque la mujer se siente amada en contadas ocasiones y por naturaleza siempre quiere mas.
Aquel miércoles, no respondió mi llamada. Regresé a casa después del trabajo y allí estaba: vestida de domingo siendo miércoles, cocinando puchero y haciendo dormir al pequeño que ...
Reconozco que me gustaba ser su amante, jugar al juego de las eternas fantasías, donde no había nada que...
Necesito que seas mi amante.

8 comentarios:

  1. Esas complicidades entre dos, ese lugar, ese momento donde el resto del mundo no importa, no existe... Pero a la vez eres consciente de que si... que existe... de que estas rompiéndolo y resquebrajándolo. Eso crea una magia entre dos, difícil de igualar.
    necesito... necesito... necesito...

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  2. El morbo es un gran Dios.

    Verdad?

    Besos.

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  4. Siempre felicito a los que tienen un amante.

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  5. Cuando se vela la fantasía...

    Excelente relato!
    Besos!

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  6. "me llamaba para disfrutarnos"
    lograr disfrutarse, aquello no necesita razones ni explicaciones.
    un fuerte abrazo.

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  7. Dos amantes que son uno. No puede haber mejor situación.
    Excelente.

    Besos.

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  8. No olvidemos nunca que 1+1=2, porque si lo damos todo nos quedamos sin nada.

    Saludos

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Ahora tu...