jueves, 17 de marzo de 2011

Desayuno

El café negro. Sin leche. Solo.
Desayuno.
Me quedo pensando en nada mientras remuevo el azúcar una y otra vez.
Los ojos brillan mas a la mañana por la lagrimita que todavía duerme.
Los pelos revueltos. Odio peinarme.
La cicatriz duele con la humedad...
hay mucha cicatriz, hay mucha humedad.

El primer sorbo quema por dentro.
Quema el alma.
El humito dibuja formas extrañas.
Mis ojos apenas pueden ver, permanecen estáticos mirando nada.
Café.
Nada.
(Ni rastro del recuerdo)
Vigilia aún.
(Ni rastro de vos)
Café.Caliente. Vigilia. Vos.
Me quemo sola.
Mi cicatriz quema.
Mi café quema.
vos también.
Mis piernas abiertas
de par
en
p
a
r

21 comentarios:

  1. Me gusta ese momento de la mañana en el que uno no piensa nada, pues todavía se encuentra del lado del sueño, y en la vigilia está como vacío de si mismo.
    Me gustó
    Beso

    ResponderEliminar
  2. ...que buena eres transmitiendo las palabras...

    ResponderEliminar
  3. Aunque tengamos los ojos abiertos, nuestras neuronas siguen dormidas...

    ResponderEliminar
  4. Te diluyes en tus letras.
    Me encanta.

    Un grato saludo.

    ResponderEliminar
  5. mira que estaba yo pensando esta mañana lo mismo

    ResponderEliminar
  6. Como siempre un placer pasar por tu casa, y navegar entre tus cosillas.

    Saludos!

    ResponderEliminar
  7. Que manera tan rara de tomar café...

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Ah, y el poema es MAGNÍFICO!!!

    Besos.

    ResponderEliminar
  9. pensaba algo muy serio...pero el comentario de Toro me distrajo y me hizo reir...

    desayuno caliente...
    el dibujo en planos de este desayuno es..qué decir...óCtimo!

    besos*

    ResponderEliminar
  10. Siempre me encanta pasar por aquí.
    Es realmente bueno.
    Besos.

    ResponderEliminar
  11. Yo por eso desayuno con mate...

    Je!

    ;)

    Un beso o 2 !

    ResponderEliminar
  12. Me gusta el nuevo diseño...

    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

    ResponderEliminar
  13. Supongo que esa frase de Bukowski te define. Diría que es una exposición indefinida de la desolación. No sé.
    En todo caso, si Bukowski hubiera sido mujer hubiese escrito esto.
    Todo quema, Nika.

    ResponderEliminar
  14. si, al final...todo quema por dentro, arrasa el calor desde el fondo y deja todo convertido en cenizas.
    No aprendemos.
    volvemos a quemarnos.
    siempre elegimos quemarnos.

    No sé qué diría Bukowski sobre esto, tal vez se olvidaria de la vigilia y del café y se quedaría con la parte de las piernas abiertas.

    saludos a todos.

    ResponderEliminar
  15. Juro que aquí dejé comentario, elogiando este bello poema y su forma final de derramarse.
    Creo que Bukowski hubiera echado más aguardiente en el café, entre las piernas y hubiera probado con un fósforo..."y la chispa de la cerilla en la cajita fue el último ardor que gocé...". Creo que eso hubiera hecho. Besos.

    ResponderEliminar
  16. Al par... par!
    Al vino... divino!

    ResponderEliminar
  17. Mi problema con el café es que lo poso en la mesita y se me olvida. Cuando me doy cuenta ya está frío. Por eso quizás no me quemo nunca, aunque muchas veces hasta estando frío hace daño.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  18. Me encanta tu capacidad de transmitir con letras, de recrear una imagen, de permitir inventarte(nos).
    Un placer tu espacio. Gracias por la visita.
    Regresaré :)

    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  19. Sugerente...

    No puedo decir nada más. Me has dado muchas ideas... muchas imágenes... Muchas...

    Saludos y Suerte

    J.

    ResponderEliminar
  20. Croisant!!! Ademas suaviza la quemazón...del café.... Ya no te molesto mas, que llevo un rato leyendo tu blog y descubriendote sorbito a sorbito... Besotes!!!

    PD: Ya no te vuelvo a decir lo del croisant en la cama, que parezco repetitivo....jejeje! Besotes!!!

    ResponderEliminar

Ahora tu...