domingo, 7 de agosto de 2011

Me quedé en la Casa 195

Todo me parecía eternamente paralelo. No sé si a otras vidas o a otros planos en los que ya había estado. Las personas que me cruzaba por la calle eran ya conocidos desde hace tiempo y las calles iguales de avenidas que siempre. Pero la Rue Freire tenía una casa gris con portales rotos que aunque las ciudades viejas a menudo las tienen, yo no conocía algo semejante.
Cansada de perseguir tranvías decidí subir a la Casa 195. Cuando abrí la puerta ya no me esperaban esos seres enigmáticos y bajitos, ni siquiera una recepción había allí. Al final del corredor, una silla roja. Creí que me había equivocado pero determiné mi verdad en los pasillos verdes. Los gatos seguían allí. Pintados. el silencio era abrumador pero no terminaba de incomodarme. Entré a mi habitación y las cortinas transparentes se colaron por el balcón. Nadie. Solo yo. Eso no era un hotel viejo, ni una pensión. Estaba claro que algo no funcionaba como en las otras vidas.
Las otras noches se sucedieron idénticas, nunca llegaba el momento de saber algo mas. Me acostumbre a esa ausencia de dolor, de palabras vanas. Me acostumbré a que nadie me espere y nadie me dé los buenos días. Me acostumbré a perder los tranvías y tomar el café solo. Fue fácil saber que ya no quedaban periódicos y nadie me contaba sobre los problemas del mundo. Fue interesante que hasta la noche se hacía infumable y yacían las cajetillas de cigarrillos en los escritorios vacíos. Fue bastante rápido ceder al silencio mas absoluto de los mediodías. Me acostumbré a tener la lengua dormida y los ojos despiertos. Me acostumbré a olvidar los nombres, las caras y los besos. Y hasta creo que me fue fácil soñar con aconteceres en blanco y negro. Nada qué decir, Nada qué contar.
Solo los gatos permanecían intactos en la casa de los Nadies.

17 comentarios:

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  2. ¿Y a veces repetía sonidos para recordarse solamente que tenía voz? ¿el hotel era de verdad para ud sola o acaso ya está leyendo el libro que le dije ?

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  3. Me tienes en vilo.
    Espero la siguiente entrega.
    Y, sí, superaremos Agosto y lo qué venga.
    Besos

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  4. A mi también me parece conocida esa casa...

    Qué lindo leerte hoy ***

    Un beso o 2 #

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  5. Muchas veces esperas más y nunca llega nada...es una sensación de que algo va pasar y nunca pasa nada..al final, solo queda la nada...jo!

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  6. ''Me acostumbré a tener la lengua dormida y los ojos despiertos''

    Me quedo con esta frase, es genial.

    Saludos

    J.

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  7. y eran las casas,sí...


    sos una genia
    besos*

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  8. He estado en mil líos... , y me alegro de, por fin, volverte a leer. Beso para ti.

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  9. A la espera...de tu regreso.... Besotes!!!

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  10. Tu corazón. Y si le das la vuelta, lo de dentro hacía afuera. Podría ser iigual.

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  11. Quien quiere poco, tiene todo, quien quiere nada
    es libre; quien no tiene y no desea,
    Siendo hombre es igual a los dioses.

    ( Odas de Ricardo Reis de Fernando Pessoa)
    Un saludo

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  12. MARAVILLOSO!!! TIENE UNA MUSICALIDAD QUE HACE QUE LEAS HASTA EL FINAL SIN PAUSA.
    ME SENTÍ BASTANTE IDENTIFICADA.
    ESO SE PARECE A "CUANDO TODO DA IGUAL"

    BESOS

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  13. Como un nadie contumaz, reinvidico la propiedad de esa casa. Belleza de texto, para seguirlo en algo misterioso o, quizá, con alguna impronta nauseosa existencial, capa a capa, época a época, en fin, lo que le parezca. Un placer. Besos.

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  14. No sé, pero adivino tras esta estancia una sensación de desasosiego, de penumbra, y quizas hasta de apatia interesada. Es facil alentar y dar animos, lo dificil es conseguirlo.
    Venga, porque tu lo vales.

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  15. Las casas antiguas encierran muchos secretos...

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Ahora tu...